Magnus Carlsen, el genio de la lámpara y el Gambito Budapest.

Cuenta la historia que el joven Magnus Carlsen paseaba por el Parque Belvoir, unas horas antes de la primera jornada del Torneo de Zurich. Estaba a punto de comenzar el torneo más fuerte de la historia, en el que él sería la estrella, y mientras sus pasos lo adentraban en el frondoso paisaje de tan emblemático paraje, su mente divagaba acerca de cuestiones varias (lo acontecido en el último episodio de los Simpson, si prefería a Miley Cirus o a Hannah Montana, o por qué Cristiano Ronaldo no había respondido a su último sms). De pronto sus pies tropezaron con algo metálico y al mirar al suelo pudo ver una lámpara de estilo árabe, una de esas que aparecían en los cuentos que su madre solía contarle para que se durmiera. Esos cuentos que tanto echaba de menos, pero que su madre se había negado a seguir contándole una vez que Magnus cumplió los 20 años. No pudo evitar tomar la lámpara en sus manos y frotarla, como solía hacerse en esos cuentos que añoraba y en donde acaba apareciendo un genio que podía conceder tres deseos.

La lámpara comenzó a temblar en sus manos, incluso sintió cómo cambiaba su temperatura, primero calentándose, después enfriándose tanto que Magnus estuvo a punto de soltarla para que no se congelaran sus dedos, y una vez más templándose en sus manos. Se escucharon truenos, el cielo cambió de color, la brisa parecía susurrar frases misteriosas e incluso a lo lejos le pareció apreciar una caseta mágica en la que estaba escrito su nombre. Bueno, esto último pudo comprobar que no formaba parte del ritual mágico que se estaba produciendo (había cerca un kiosko de helados Magnum, como más tarde pudo comprobar). Pero el cielo cambiando de color, los truenos, la brisa y todo eso sí que se produjo. Y de pronto de la lámpara comenzó a salir humo, tanto que Magnus alejó su cara para no respirarlo, ya que el humo era bastante espeso y olía sospechosamente a campo ("lo que me faltaba era dar positivo en el antidoping" pensó nuestro héroe). Y tras el humo, como no, apareció el genio de la lámpara.

- ¡Dios mío, un genio! - exclamaron ambos al unísono.
- Pensaba que los genios de la lámpara no existían - dijo Magnus.
- ¿Me puedes firmar un autógrafo? - preguntó el genio de la lámpara.

Una vez que se hicieron las presentaciones el genio, con tono dramático, se dirigió a nuestro protagonista y le comentó:

- Te puedo conceder tres deseos.
- Mmmm...déjame pensar - pidió el joven noruego. - No se me ocurre nada ahora mismo...
- Si quieres puedo convertirte en el número uno del ajedrez.
- Llegas tarde, ya lo soy...
- Podría convertirte en el que consiga batir todos los records de ELO.
- Ya los he batido.
- Me lo pones difícil...¿qué tal ser campeón del mundo?
- Te veo poco informado, ya lo soy.
- Vaya hombre...¿quieres conocer a alguien famoso, por ejemplo Bill Gates?
- El otro día lo conocí y le gané una partidilla, jeje...
- Pues no sé...tú dirás...
- Está bien - dijo Magnus cuyos ojos comenzaron a brillar. - Ya sé lo que quiero.
- Tú dirás.
- Dicen que no juego aperturas interesantes y arriesgadas. Quiero jugar hoy una.
- Muy bien, te concedo el deseo. ¿Qué más?
- Como segundo deseo me gustaría realizar hoy un remate táctico de gran belleza...hay quien dice también que mi ajedrez no es brillante...
- Está bien - contestó el genio -. Hoy tendrás un brillantísimo remate táctico. ¿Cuál es tu tercer deseo?
- Pues ya que estamos...te pido que esa brillante partida de apertura arriesgada y novedosa y que debe incluir un bonito remate final sea...¡contra Anand! (es que le he cogido el gustillo a ganarle...)
- Así será. Hoy jugarás un Gambito Budapest con colores cambiados, donde incluirás una novedad teórica en la cuarta jugada y que finalizarás con un bello remate táctico.
- Gracias genio.
- De nada, incluso como estoy de buen humor, te daré la posibilidad de que, en caso de que no veas el remate final inmediatamente, tú rival vuelva a permitirlo y al final acabes haciéndolo... Games
[Event "Zurich CC 2014 - Blitz"] [Site "Zurich"] [Date "2014.01.29"] [Round "4"] [White "Carlsen, Magnus"] [Black "Anand, Viswanathan"] [Result "1-0"] [ECO "A06"] [WhiteElo "2872"] [BlackElo "2773"] [Annotator "entrenadordeajedrez.com"] [PlyCount "41"] [EventDate "2014.??.??"] [EventCountry "SUI"] [TimeControl "240+2"] 1. Nf3 {[%emt 0:00:00]} d5 {[%emt 0:00:00]} 2. b3 {[%emt 0:00:01]} c5 {[%emt 0: 00:01]} 3. e4 {[%emt 0:00:08]} dxe4 {[%emt 0:00:02]} 4. Ng5 {[%emt 0:00:02] De manera que nos hallamos ante un Gambito Budapest con colores cambiados y por tanto con un tiempo de más para las blancas, cuya jugada extra con respecto a las variantes del Budapest es el peón de b3. Esto tiene la ventaja de que las blancas podrán desarrollar rápidamente su alfil por b2, aunque como posible inconveniente podríamos decir que las blancas ya no cuentan con un plan típico de ataque en algunas variantes del Gambito Budapest, avanzando su peón a a4 para jugar Ta3 y pasar la torre al ataque (a5 + Ta6 + Th6 con negras), algo que ya no es posible con el peón en b3.} Nf6 {[%emt 0:00:03]} 5. Nc3 {[%emt 0:00:04]} Nc6 {[%emt 0:00:15]} 6. Bc4 {[%emt 0:00:19]} e6 {[%emt 0: 00:02]} 7. Bb2 {[%emt 0:00:08]} Be7 {[%emt 0:00:02]} 8. O-O {[%emt 0:00:02]} O-O {[%emt 0:00:02]} 9. Ncxe4 {[%emt 0:00:16]} Nxe4 {[%emt 0:00:02]} 10. Nxe4 { [%emt 0:00:01] Las blancas recuperan su peón con una cómoda posición.} e5 { [%emt 0:00:01] Seguramente esto ya es una pequeña imprecisión, ya que permitirá una ruptura en f4 que servirá al blanco para ganar la iniciativa.} 11. f4 {[%emt 0:00:08]} exf4 {[%emt 0:00:10]} 12. Qh5 {[%emt 0:00:12]} Nd4 { [%emt 0:00:21]} (12... Be6 {sería la jugada natural, completando el desarrollo, y además es la mejor opción en este momento.} 13. Bxe6 (13. Rxf4 Bxc4 14. bxc4 Nd4) 13... fxe6 14. Qg4 Nd4 15. c3 Nf5 16. Rxf4) 13. Rxf4 {[%emt 0:00:43]} g6 {[%emt 0:01:52]} 14. Qe5 {[%emt 0:00:06]} b6 {[%emt 0:00:04]} ( 14... Be6 {nuevamente era necesaria.} 15. Nxc5 Bxc4 16. Rxd4 f6 17. Rxd8 fxe5 18. Rxf8+ Rxf8 19. Nd7 {con ventaja blanca, pero todavía con una partida sin decidir.}) 15. Raf1 {[%emt 0:00:29] Las blancas ponen todas las piezas en juego, de manera armoniosa y con una influencia en el flanco de rey que resultará decisiva.} Bf5 {[%emt 0:00:05]} 16. g4 {[%emt 0:00:28]} (16. Rxf5 { también ganaba.} gxf5 17. Rxf5 {con ataque decisivo.}) 16... Be6 {[%emt 0:00: 44]} 17. Bxe6 {[%emt 0:00:02]} fxe6 {[%emt 0:00:02]} 18. Rxf8+ {[%emt 0:00:01]} Bxf8 {[%emt 0:00:01]} 19. Nf6+ {[%emt 0:00:08]} Kh8 {[%emt 0:00:01]} 20. c3 { [%emt 0:00:15]} ({Carlsen deja escapar un bonito remate, aunque en el siguiente movimiento se dará cuenta y lo realizará.} 20. Ne8+ Kg8 21. Qh8+ Kxh8 22. Rxf8#) 20... Nc6 {[%emt 0:00:11]} 21. Ne8+ {[%emt 0:00:03]} 1-0

Luís Fernández Siles

Entrenador de ajedrez y director de Capakhine, la revista de ajedrez para los niños y sus padres.

4 comentarios:

robvilar dijo...

Por lo que ha ocurrido más tarde, el genio de la lámpara no sólo le concedió los tres deseos, y la posibilidad adicional de que, en caso de que no viera el remate final inmediatamente, su rival volviera a permitirlo para que al final acabara haciéndolo.
En la ronda 3 de ese prestigioso torneo de Zurich, y jugando con negras contra Nakamura, Carlsen se vio sometido a una gran presión y la amenaza de perder la partida.
Pero el genio le tenía reservado otro regalo. Carlsen no sólo no perdió la partida, sino que tras el ingenuo movimiento '37.d6' de Nakamura, la partida dio un sorprendente giro de 180º y las negras se llevaron la victoria.

Jose Aimimir dijo...

Muy bonito el cuento Luis, bien escrito y con un Kiosko y todo .... La apertura podría llamarse Tsepadub. Perdón por el chiste es que soy un poco abollao .....

Jose Aimimir dijo...

Muy bonito el cuento Luis, bien escrito y con un Kiosko y todo .... La apertura podría llamarse Tsepadub. Perdón por el chiste es que soy un poco abollao .....

felipeng dijo...

Muy buena columna. Eso si no creo que Carlsen haya dejado pasar el mate, sino que aleja el caballo negro con el peón para que amenace a la reina y decir aún así que es mate dado que si come tiene la torre